La entrada de esta semana tratará de aquellos países a los que les costó más industrializarse.
Uno de ellos fue Japón. Japón no pudo resistirse a la penetración occidental. Se vio obligado a firmar acuerdos en los que no salía nada beneficiado y, de esta manera, aprendió que necesitaba imitar a sus enemigos, que eran países industrializados y con un fuerte ejército. En 1.868 se proclamó la Revolución Meiji, cuyo lema era "nación rica, ejército fuerte" y cuyas características principales fueron la abolición del feudalismo y la modernización del país con la finalidad de disponer de un ejército más moderno.
Japón tenia una economía agraria atrasada y sometida a una organización feudal muy dura: los campesinos tenían que pagar alrededor de un 40% a los señores feudales del arroz que plantaban, que era el producto principal. Aún así, durante el S.XIX tuvo pequeñas pero continuas mejoras agrarias.
El comercio y la artesanía eran dos puntos fuertes de este país, sobre todo se especializaban en artículos de lujo.
Además, Japón tiene el mérito de ser el único país no occidental que consiguió un significativo grado de industrialización debido a 3 bases principales:
Uno de ellos fue Japón. Japón no pudo resistirse a la penetración occidental. Se vio obligado a firmar acuerdos en los que no salía nada beneficiado y, de esta manera, aprendió que necesitaba imitar a sus enemigos, que eran países industrializados y con un fuerte ejército. En 1.868 se proclamó la Revolución Meiji, cuyo lema era "nación rica, ejército fuerte" y cuyas características principales fueron la abolición del feudalismo y la modernización del país con la finalidad de disponer de un ejército más moderno.
Japón tenia una economía agraria atrasada y sometida a una organización feudal muy dura: los campesinos tenían que pagar alrededor de un 40% a los señores feudales del arroz que plantaban, que era el producto principal. Aún así, durante el S.XIX tuvo pequeñas pero continuas mejoras agrarias.
El comercio y la artesanía eran dos puntos fuertes de este país, sobre todo se especializaban en artículos de lujo.
Además, Japón tiene el mérito de ser el único país no occidental que consiguió un significativo grado de industrialización debido a 3 bases principales:
- El impulso gubernamental.
- La falta de competencia de países de su área geográfica.
- La disponibilidad de seda.
La ayuda del gobierno fue, por una parte indirecta (a través de la modernización del conjunto de la economía) y, por otra parte, directa (aportando técnicos y finanzando empresas en diversos sectores).
Japón fue capaz de crecer industrialmente gracias a la conquista de mercados exteriores mediante la competitividad o, incluso también, la violencia.
Otro país a destacar fue Sud-África, que disponía de enormes extensiones de territorio y de importantes minas.
Como características principales de este país, podemos destacar que tiene una gran volativilidad en los negocios, que está muy afectado por las crisis financieras o caídas en la demanda internacional pero que también tiene una rápida capacidad de adaptación a productos nuevos.
Sud-África comenzó exportando vino, pero su crecimiento fue gracias a su riqueza minera.
Por último pero no menos importante, hemos de hablar de la India, que es un claro ejemplo de explotación colonial.
La causa principal de sus revueltas era el anorreamiento de la antigua manufactura de algodón ya que éste era el principal país productor mundial de tejidos de algodón.
En 1.857 se hicieron grandes inversiones en los ferrocarriles que consiguieron mejorar las comunicaciones y esto provocó la apertura al comercio internacional.
Asimismo, a finales del S.XIX, India resultaba vital para la economía británica ya que era el principal mercado para el algodón inglés.
Japón fue capaz de crecer industrialmente gracias a la conquista de mercados exteriores mediante la competitividad o, incluso también, la violencia.
Otro país a destacar fue Sud-África, que disponía de enormes extensiones de territorio y de importantes minas.
Como características principales de este país, podemos destacar que tiene una gran volativilidad en los negocios, que está muy afectado por las crisis financieras o caídas en la demanda internacional pero que también tiene una rápida capacidad de adaptación a productos nuevos.
Sud-África comenzó exportando vino, pero su crecimiento fue gracias a su riqueza minera.
Por último pero no menos importante, hemos de hablar de la India, que es un claro ejemplo de explotación colonial.
La causa principal de sus revueltas era el anorreamiento de la antigua manufactura de algodón ya que éste era el principal país productor mundial de tejidos de algodón.
En 1.857 se hicieron grandes inversiones en los ferrocarriles que consiguieron mejorar las comunicaciones y esto provocó la apertura al comercio internacional.
Asimismo, a finales del S.XIX, India resultaba vital para la economía británica ya que era el principal mercado para el algodón inglés.

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